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Lave sus anteojos con jabón líquido o de tocador y abundante agua, dos o tres veces al día. Si no dispone de una canilla próxima, brindamos un líquido especialmente formulado para los mismos fines.
Siempre use pañuelos descartables de papel para el secado y limpieza de las lentes. Eventualmente puede usar un paño de algodón, absolutamente limpio.
Conserve sus anteojos, cuando no estén en uso, en su estuche. Nunca los apoye con las lentes hacia abajo, ya que puede rayarlas.
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