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| Nuevos Avances. |
Los cristales filtrantes. La industria óptica actual tiene a su disposición una inmensidad de materiales que se usan en los anteojos y que pueden colorearse con distintas intensidades. Los cristales con mayor absorción dentro de la gama standard llegan a absorver un 85% de la intensidad de la luz que reciben, porcentaje en general suficiente. Sólo la prueba individual puede indicar la intensidad adecuada para cada paciente. En cuanto a los colores, podemos agregar que los grises disminuyen la intensidad de la luz sin modficar la relación entre los colores. Es como si el día se nublara. Los marrones y los verdes, por su componente amarillo dan una visión mucho más atractiva de la realidade y también pueden usarse en distintas intensidades de absorción. La elección del color pasa más bien por la elección subjetiva del paciente sin tener características técnicas comprobadas.
Tratamientos que bloquean los UV totalmente.
Por su naturaleza misma, los cristales orgánicos impiden el paso de los rayos ultravioletas casi en su totalidad. No así los cristales minerales (vidrio). En ambos casos existen tratamientos que bloquean los UV totalmente.
Los reflejos deslumbrantes
se pueden evitar casi en su totalidad si usamos cristales con la propiedad de polarizar la luz. Cuando un rayo se refleja en una superficie, las ondas electromagnéticas que lo componen salen vibrando en una sola dirección por lo que si usamos cristales polarizados en sentido opuesto evitamos su llegada al ojo. Los cristales polarizados no existen sin coloración. Se fabrican en gris y en marrón y también pueden hacerse con la graduación necesaria para la visión del paciente.
Los cristales fotocromáticos.
Estos cristales tienen la propiedad de oscureserse al recibir rayos ultravioletas y los absorven en el proceso. Son una excelente opción para una gran cantidad de circunstancias ya que adecúan su poder filtrante a las condiciones de luz. En la posición clara suelen absorber un 3-4% y en la posición más oscura un 60% de la intensidad de la luz que reciben. En el caso del anteojo pediátrico el uso de cristales fotocromáticos concurre a la mayor protección del ojo y a la mejor aceptación del anteojo por los niños ya que el “cool factor” del cambio de color les resulta fascinante.
Los tratamientos antirreflex.
Actúan sobre las dos superficies del cristal óptico con el fin de eliminar las reflexiones superficiales y provocar que la mayor parte de la información luminosa llegue al ojo. Al evitar los reflejos en la superficie brindan una visión más fiel de la realidad. Los anteojos para el sol de alta abosrción (tinte 3 y 4) deben tener antirreflex en la cara posterior del cristal para evitar los reflejos de luces que provengan de fuentes posteriores a nuestra posición.
6) Los espejados. Se utilizan para lograr alta absorción en actividades como el sky de alta montaña. Se llega a absorver hasta el 95% de la intensidad de la luz.
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